Hoy, como cada año, asistiré a la tradicional comida navideña con mis compañeros y amigos del alma. Sin excepción, esta cita se presenta periódicamente en forma de maratón de carcajadas, comida, alcohol y buen rollo. Hoy, por tanto, no iré a la piscina. El miércoles tampoco fui, con el fin de acelerar el proceso de curación de un catarro que ponía en jaque mi presencia en el evento de hoy. Sigo resfriado, pero creo que aguantaré el tirón. Hang in there, baby!
viernes, 16 de diciembre de 2011
domingo, 22 de mayo de 2011
Yo también estoy indignado
Demostrando una vez más que las redes sociales sirven para algo más que hacer clic en un enlace que reza "Me gusta el bocadillo de Nocilla", los ciudadanos de este país, jóvenes y no tan jóvenes, de izquierdas y de derechas (y también mixtos, indefinidos, etc.), de pelo largo o pelo corto (o ausencia del mismo), del Madrid o del Barça (o del Valencia, Sevilla, Eibar, etc.) han aunado sus fuerzas, saliendo a la calle para protestar contra una situación que consideran perjudicial para sus intereses. Para nuestros intereses. Desde aquí, me uno incondicionalmente a estas "silenciosas" protestas, pues mi descontento con el sistema en el que vivimos, los políticos que nos dirigen, una gran parte de los medios de comunicación que nos informan y el panorama al que estamos abocados, no puede ser mayor.
domingo, 10 de abril de 2011
Habemus tele
¡Huy! ¡Pero si yo tenía un blog! ¿Se me había olvidado? ¿Se ha convertido en una víctima más de mi inconsciente desinterés hacia todo cuanto no representa una novedad? Sin duda, habré de poner más empeño en encajar las piezas del complicado rompecabezas que supone maximizar el aprovechamiento de mi escaso tiempo libre.
En estas tres semanas de ausencia bloguera han sucedido unas cuantas cosas. Relatémoslas con una mezcla de importancia y cronología:
1) Regresé con éxito del viaje que me tuvo por tierras gallegas durante una semana, concretamente en la ciudad de La Coruña, en la que no omitir el artículo es equivalente a llevar una camiseta que diga "no soy gallego". In other words: un gallego nunca diría La Coruña, siempre Coruña. Debe ser algo parecido a lo que ocurre con Las Vegas en EEUU.
Lejos de las intenciones de mi viaje estaba escrutar el número de artículos y preposiciones utilizado por los autóctonos en sus conversaciones cotidianas: fui a visitar a la familia que tengo por allí, y a asistir cuanto pude en la exitosa intervención quirúrjica a la que se sometía uno de ellos. Bueno, dicho así parece que estuve dándole el bisturí al cirujano. Ya me entendéis.
2) El pasado domingo 3 de abril se registraba el primer abandono de mi carrera deportiva en Orientación. Un minucioso análisis de lo ocurrido nos llevaría a concluir que el fracaso del domingo comenzaba a fraguarse el jueves: al encontrar los primeros huecos ya ocupados, hube de inscribirme a las 10:46, retrasando mi hora de salida en unos cuarenta minutos respecto a mi hora de salida habitual. En otras palabras, tuve menos tiempo del que suelo tener para completar la prueba.
Tal vez debería haberme olvidado del reloj y, de forma relajada pero no exenta de concentración, haber acometido la prueba sin prisas. Pero no. Salí corriendo como pollo sin cabeza (© Agustín) y me convertí en un error andante. Me equivocaba y me perdía invariablemente, desde que tomé la salida hasta que consumé mi abandono. Un detalle pormenorizado de todos mis errores requeriría un artículo entero.
3) Desde hace aproximadamente un año, me viene sucediendo un episodio de forma cíclica e irregular: cada mes, más o menos, decido que me voy a comprar una tele. Evalúo distintas opciones, pido consejo a amigos entendidos en la materia, consulto foros, analizo la eterna dicotomía Plasma vs LED, etc. Al final, son tantas las posibilidades y las variables a considerar, que acabo por aturullarme y, al grito de "¡a tomar por culo!", desisto, conservando mi JVC con sus 29'' y su culo gordo. 100Hz, eso sí. Cuando la compré, era una joya. 500 euros me costó.
Esta vez, el calentón ha sido definitivo. Tras emplear las 24 horas del día durante una semana completa a tomar la decisión, he conseguido decantarme por un modelo y hacerme con él. Se trata de la nueva Samsung D8000, por la que el viernes di una señal de 100 euros, abonando el resto al transportista que vendrá a traérmela el lunes. ¡Estoy impaciente! ¿Se verá bien mi nueva tele? Apuesto a que sí.
Ya he comprado patatas y frutos secos para estrenarla como se merece: con fondo verde.
En estas tres semanas de ausencia bloguera han sucedido unas cuantas cosas. Relatémoslas con una mezcla de importancia y cronología:
1) Regresé con éxito del viaje que me tuvo por tierras gallegas durante una semana, concretamente en la ciudad de La Coruña, en la que no omitir el artículo es equivalente a llevar una camiseta que diga "no soy gallego". In other words: un gallego nunca diría La Coruña, siempre Coruña. Debe ser algo parecido a lo que ocurre con Las Vegas en EEUU.
Lejos de las intenciones de mi viaje estaba escrutar el número de artículos y preposiciones utilizado por los autóctonos en sus conversaciones cotidianas: fui a visitar a la familia que tengo por allí, y a asistir cuanto pude en la exitosa intervención quirúrjica a la que se sometía uno de ellos. Bueno, dicho así parece que estuve dándole el bisturí al cirujano. Ya me entendéis.
2) El pasado domingo 3 de abril se registraba el primer abandono de mi carrera deportiva en Orientación. Un minucioso análisis de lo ocurrido nos llevaría a concluir que el fracaso del domingo comenzaba a fraguarse el jueves: al encontrar los primeros huecos ya ocupados, hube de inscribirme a las 10:46, retrasando mi hora de salida en unos cuarenta minutos respecto a mi hora de salida habitual. En otras palabras, tuve menos tiempo del que suelo tener para completar la prueba.
Tal vez debería haberme olvidado del reloj y, de forma relajada pero no exenta de concentración, haber acometido la prueba sin prisas. Pero no. Salí corriendo como pollo sin cabeza (© Agustín) y me convertí en un error andante. Me equivocaba y me perdía invariablemente, desde que tomé la salida hasta que consumé mi abandono. Un detalle pormenorizado de todos mis errores requeriría un artículo entero.
3) Desde hace aproximadamente un año, me viene sucediendo un episodio de forma cíclica e irregular: cada mes, más o menos, decido que me voy a comprar una tele. Evalúo distintas opciones, pido consejo a amigos entendidos en la materia, consulto foros, analizo la eterna dicotomía Plasma vs LED, etc. Al final, son tantas las posibilidades y las variables a considerar, que acabo por aturullarme y, al grito de "¡a tomar por culo!", desisto, conservando mi JVC con sus 29'' y su culo gordo. 100Hz, eso sí. Cuando la compré, era una joya. 500 euros me costó.
Esta vez, el calentón ha sido definitivo. Tras emplear las 24 horas del día durante una semana completa a tomar la decisión, he conseguido decantarme por un modelo y hacerme con él. Se trata de la nueva Samsung D8000, por la que el viernes di una señal de 100 euros, abonando el resto al transportista que vendrá a traérmela el lunes. ¡Estoy impaciente! ¿Se verá bien mi nueva tele? Apuesto a que sí.
Ya he comprado patatas y frutos secos para estrenarla como se merece: con fondo verde.
sábado, 19 de marzo de 2011
La intervención militar en Libia
La figura del dictador se caracteriza por establecerse en el poder, generalmente por la fuerza, sin valorar el rechazo de gran parte de su pueblo y de la comunidad internacional. Acceden a la poltrona tras una guerra o de forma hereditaria y se perpetúan en ella, censurando y castigando a todo aquél que ose cuestionar su supremacía.
En el norte de África, en los últimos meses estamos presenciando revueltas del pueblo contra sus "líderes". La gente está harta y ha salido a la calle. Nadie es ajeno a cuanto está ocurriendo.
En el norte de África, en los últimos meses estamos presenciando revueltas del pueblo contra sus "líderes". La gente está harta y ha salido a la calle. Nadie es ajeno a cuanto está ocurriendo.
sábado, 12 de marzo de 2011
El día nacional del pisco chileno
Desde el año 2008, cada 15 de mayo se celebra en Chile el Día Nacional del Pisco Chileno. El país austral rinde homenaje en este día a una de sus más antiguas bebidas, no exenta de cierta polémica por aquellas tierras ya que los peruanos reclaman para sí la originalidad del producto.
La realidad, pese a las protestas peruanas, demuestra que la producción de este característico aguardiente de uva en los campos chilenos data del siglo XVI -cuando se realizaron las primeras plantaciones en la ciudad de La Serena- y que su producción anual es ampliamente superior a la obtenida por su vecino del norte.
La realidad, pese a las protestas peruanas, demuestra que la producción de este característico aguardiente de uva en los campos chilenos data del siglo XVI -cuando se realizaron las primeras plantaciones en la ciudad de La Serena- y que su producción anual es ampliamente superior a la obtenida por su vecino del norte.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)